Vivo en 1980

Acabo de vivir una situación surrealista. Resulta que ambos dos hijos del jefe están en la Feria del Mueble de Milán y se les olvidó llevarse cierta documentación con ellos (dos páginas), así que le ha tocado a la chica de contabilidad ir a un locutorio para mandárselo por fax, ya que nuestra centralita sigue fuera de combate y por muchos días.

¡Ah!, si viviera en 2008 alguno de los dos tendría un portátil, en el hotel o en el recinto de la feria tendrían wi-fi y una impresora que prestarles un momento. Pero como eso es ciencia-ficción…

En honor a la verdad tengo que decir que han conseguido un ordenador unos minutos, de forma que les he mandado las dos páginas escaneadas. Sin embargo, como lo he mandado en un extraño formato, no han sido capaces de verlo, mucho menos de imprimirlo. La culpa es mía, por mandar dos imágenes GIF.

Creo que el N95 que lleva uno de los dos tiene wi-fi, pero para el caso…

No quería convertir este blog en otro de quejas y anécdotas del trabajo, pero hay días en que uno necesita desahogarse. Necesito una cerveza.

Segundo día sin centralita

Ayer a medio día se fue la luz en parte de las oficinas (malo, a esa hora los ordenadores los dejamos encendidos haciendo un scan con el antivirus). Es algo que nos pasa con cierta frecuencia, pero esta vez ha tenido unas consecuencias más puñeteras: media centralita está fuera de servicio. La mitad de las líneas de teléfono de la oficina no funcionan. Externamente, la línea de fax tampoco. Lo peor es que la extensión por defecto es una de las que no funcionan, así que estamos casi incomunicados. Además, necesitamos de dos o tres intentos para lograr hacer llamadas al exterior y lo mismo pasa para las que entran directas a facturación y contabilidad.

Además, como el jefe es tan ahorrador, pues no tenemos contrato de mantenimiento, así que no creo que el técnico se dé mucha prisa por venir, estaremos con las 24-48h de rigor. Entretanto, nos toca aguantar al jefe pegando voces y repitiendo que es un fusible. ¡Señor, qué cruz! Podía haberse ido a la feria de Milán con los hijos, leñe.

Por supuesto, que la centralita falle es culpa del informático, ya que debería saber arreglarla.