Lo cual no es malo. Siempre hay que empezar por algo. El problema, ¡ah, amigo!, el problema es cuando el Caos no ocurre al Principio, sino a Mitad, y si encima, la Mitad cae en viernes, ya ni te cuento.
Resulta que la empresa de las tiendas usa una aplicación web bastante genérica pero que cumple bien sus funciones: es barata, no requiere mantenimiento propio (cuando se decidieron por ella a mí no me habían contratado y ambos servidores llevaban más de tres años sin mantenimiento) y… eh… es barata. Después de más de un año trabajando con ella nos hemos acostumbrado y adaptado, pero el problema fundamental es obvio: pedidos, albaranes, facturación, datos de los proveedores y clientes… si se cae la aplicación, tenemos un problema, todo menos la contabilidad pasa por ahí.
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