Dos malditos días

Dos días completos me ha llevado dejar mi ordenador del curro listo para el trabajo, de nuevo. Llevaba tiempo ya haciendo cosas raras (tenía mucha basura cuando lo heredé, y entre el Visual Studio, el SQL Server 2005 Express, el VB 2008 Express, y algún software adicional para pruebas, pues andaba pesado y tontorrón. Así que el viernes decidí darle una limpia. Hasta el martes por la tarde no lo tuve plenamente operativo otra vez. Y no hubo problemas: instalar XP, meterle el SP3, los drivers, aplicaciones de seguridad, el Office, la máquina virtual de Java, el SQL Server, VS, VB, la copia del programa de gestión/contabilidad que tengo para cacharrear, otros programas que tengo también para cacharrear, volver a configurar la red, meterlo en dominio, configurar el Outlook, ir a imprimir, no imprime, instalar las impresoras…

Dos malditos días.

¿Cómo hay gente que gusta de formatear cada dos o tres meses? Además, a pelo, sin usar una imagen inicial del sistema con todo instalado, y en casa, donde añade reproductores, códecs, etc. al cóctel.

Ella y sus caprichos

Entiendo por qué los marinos tratan a la Mar de ella. En mi caso, la máquina de control numérico definitivamente también queda como ella. Caprichosa, voluble, desesperante…

La última ha sido con el armario de los nuevos dormitorios. Los costados tienen taladros en el canto, para poder unirlos a la base y al techo. El taladro para estos menesteres es bastante voluminoso y hay que bajarlo unos diez centímetros más allá del borde de la pieza, para que no roce.

Para que me sigáis, la bancada de la máquina mide unos tres metros de largo (eje X) por uno y pico de ancho (eje Y). El centro está en la esquina del fondo izquierda y es ahí, contra unos topes, donde acodamos las piezas que vamos a mecanizar. Los costados del armario miden dos metros de largo por algo más de 50 centímetros de ancho y los taladros horizontales se hacen en el lado corto. A la derecha no hay problemas, ya que queda algo más de un metro de bancada, pero a la izquierda toca trabajar con cotas negativas. El problema es que a la mínima nos podemos salir de los márgenes de la máquina y saltar un error de límites de ejes. Con una pieza de la cómoda, que casi cubría todo el eje Y, tuve problemas para sacar una herramienta especialmente voluminosa, ya que se salía de límites.

Hechas las presentaciones, ahora el problema: para posicionar el taladro horizontal en el lado izquierdo programo un movimiento rectilíneo rápido hasta la cota X-50 mediante la orden G00 (o sea, G00 X-50 Y-60). Lo siguiente es bajar el brazo, meter, sacar y repetir las veces necesarias. La máquina dice que no, que se sale de límites. Guay. Compruebo las coordenadas con las que usé en los costados de la mesita, la cómoda y el sinfonier. La cota de X-50 es correcta y funcionó entonces. Mal vamos.

Reviso línea a línea, teniendo especial cuidado en evitar órdenes incompatibles, de esas que ni siquiera vienen en el manual. Nada, aparentemente todo correcto. Sencillamente no quiere hacerlo. El manual no me da pistas.

Finalmente, tras día y medio de romperme la cabeza, me acuerdo de Naruto y lo intento aplicando pensamiento lateral. ¿Que no quiere ir a X-50? Pues que no vaya. Primero la mando a X100, digamos, y luego a X-50 (milímetros, claro). Vamos, que donde ponía:

G00 X-50

Ahora pone

G00 X100

G00 X-50

Y solucionado. Ya funciona. Si alguien sabe por qué, ruego me lo diga.