Dos días completos me ha llevado dejar mi ordenador del curro listo para el trabajo, de nuevo. Llevaba tiempo ya haciendo cosas raras (tenía mucha basura cuando lo heredé, y entre el Visual Studio, el SQL Server 2005 Express, el VB 2008 Express, y algún software adicional para pruebas, pues andaba pesado y tontorrón. Así que el viernes decidí darle una limpia. Hasta el martes por la tarde no lo tuve plenamente operativo otra vez. Y no hubo problemas: instalar XP, meterle el SP3, los drivers, aplicaciones de seguridad, el Office, la máquina virtual de Java, el SQL Server, VS, VB, la copia del programa de gestión/contabilidad que tengo para cacharrear, otros programas que tengo también para cacharrear, volver a configurar la red, meterlo en dominio, configurar el Outlook, ir a imprimir, no imprime, instalar las impresoras…

Dos malditos días.

¿Cómo hay gente que gusta de formatear cada dos o tres meses? Además, a pelo, sin usar una imagen inicial del sistema con todo instalado, y en casa, donde añade reproductores, códecs, etc. al cóctel.