Estoy ya hasta las narices, casi dos años después de la salida al mercado de Vista y a poco más de uno (esperemos) del lanzamiento del futuro Windows 7 (a ver qué nombre comercial le ponen) de oír todavía «XP tiene mejor rendimiento que Vista». Ah. Guay. La pregunta con la que se responde a esta afirmación es obvia: «¿qué entiendes por rendimiento?». Sin embargo, esa pregunta apenas la he visto formulada. No sé, igual son mis años pasados estudiando ingeniería los que me hacen hacer esta incómoda pregunta, pero las veces que la he realizado la respuesta obtenida (tras una mirada de incomprensión, si la pregunta la he hecho en persona) es «está claro, Vista es más lento que XP». Hale.

Vista tarda más en arrancar que XP, lo cual no me sorprende, ya que XP siempre ha sido muy rápido en el arranque (el que no me crea le diré que he probado en la misma máquina, un PIV Northwood con 256MB de RAM, un ya he arrancado XP, un vaya a por un café Debian Woody y un vaya a sembrar café, cosecharlo, secarlo, tostarlo y prepárese una taza Windows 2000). Sin embargo, ¿es esto lo único que vamos a tener en cuenta para decidir si un sistema tiene un rendimiento mayor que otro? Cielos, volvamos entonces a Windows 98. Personalmente sacrifico con gusto ese tiempo en el arranque (no llegan a los diez segundos en mi ordenador) a cambio de la mejora de tiempos en la carga de aplicaciones; de la rapidez de las búsquedas (tengo Windows Search instalado en el curro, lo que me supone unos quince segundos más de tiempo en el arranque, y ahorrarme minutos en las búsquedas de documentos en toda la red); de la rapidez a la hora de lanzar aplicaciones, ya sea mediante gadgets en la Sidebar o la búsqueda en el menú inicio; de su resistencia a largos tiempos de inactividad (XP lo dejas un par de horas encendido con aplicaciones abiertas y, a la vuelta, hasta que consigues que las aplicaciones se den por aludidas te puede dar un ataque; con Vista ese problema no existe); de su resistencia a los cuelgues de aplicaciones (en XP ante un cuelgue de una aplicación puede haber un lapso de varios segundos hasta que te permite cambiar de ventana o abrir el administrador de tareas; en Vista este lapso aún no lo he notado e incluso ha habido veces que se ha dado cuenta de que una aplicación estaba groggy antes que yo)…

Así pues, ¿cuál tiene mejor rendimiento global? Buena pregunta, ¿no? La verdad es que no sé qué contestar porque sigo sin tener muy claro de qué rendimiento estamos hablando o, dicho de otro modo, qué poner en el numerador y qué en el denominador. Lo que sí tengo claro es que mi eficiencia (resultado obtenido / tiempo empleado) ha mejorado con Vista, en buena parte por la rapidez de ciertas operaciones en comparación con el venerable XP.